Lavado de dinero mediante operaciones comerciales: Los Estados Unidos de Norte America son el primer destino del dinero ilícito procedente de América Latina


El lavado de dinero mediante operaciones comerciales, normalmente a través de facturación comercial fraudulenta, se ha convertido en el vehículo principal para los flujos financieros ilícitos (FFI) en todo el mundo. Esta forma de lavado de dinero implica el falseamiento deliberado del valor de una transacción comercial en una factura presentada en la aduana. Global Financial Integrity (GFI), la organización de carácter consultivo y de investigación sin ánimo de lucro centrada en el estudio de los flujos financieros ilícitos, estima que un 87% de los FFI se deben a la facturación comercial fraudulenta[1], que se traduce en un pérdida de miles de millones en ingresos, especialmente en los países en desarrollo[2]. The Economist lo llama, «el eslabón más débil en la lucha contra el dinero negro»[3]. América Latina y el Caribe son un punto de convergencia para las entradas y salidas de este tipo particular de delito financiero. Dado que el lavado de dinero mediante operaciones comerciales es un problema significativo, vamos a analizar los detalles para entender mejor cómo reducir los flujos financieros ilícitos.

 

Facturación comercial fraudulenta en América Latina y el Caribe

Si tenemos en cuenta que la región ha sido el centro de los últimos escándalos de corrupción (revise nuestras entradas anteriores en el blog Accuity Insights sobre los Papeles de Panamá y el escándalo Odebrecht) no sorprende que la región presente altos niveles de lavado de dinero mediante operaciones comerciales. La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) publicó en 2017 un estudio llamado «Flujos financieros ilícitos en América Latina y el Caribe»[4]. Este es un trabajo de investigación realmente importante, ante la escasez de datos e información detallada sobre el asunto. Los datos que se presentan en otros estudios no llegan al nivel de análisis requerido para comprender verdaderamente el asunto. Este tipo de informes presentan unos datos de vital importancia para las autoridades policiales y políticas.

A continuación, algunos puntos destacados de los datos de 2004 a 2013:

Cifras regionales

  • Los FFI por facturación comercial fraudulenta han aumentado una media de un 9% anual en la región.
  • Estos FFI han representado un 1,8% del PIB regional y un 3,1% del total del comercio exterior.
  • La CEPAL estima que la facturación comercial fraudulenta representó 101 600 millones de dólares en 2013.

Puntos destacados por país

  • Los FFI por facturación fraudulenta se centran sobre todo en las grandes economías de la región, con la excepción de Costa Rica. Costa Rica representa el 1% del PIB regional, pero casi el 8% del total de salidas de FFI y el tercer mayor en volumen.
  • México cuenta con el mayor volumen de FFI. En 2013, México presentó 48 000 millones de dólares de flujos
    ilícitos o el 48% del total de flujos de la región. Brasil se encuentra en la segunda posición con un total de 18 000 millones de dólares, el equivalente al 18% del total de salidas en la región.
  • Los destinos principales de las salidas de dinero ilícito son Estados Unidos, con un 38% del total acumulado de
    2004 a 2013, y China, con un 19% del total acumulado. No todo el dinero negro sale de la región. Por ejemplo,
    México y Brasil también son destinos de FFI de otros países de la región.

Puntos destacados por sector

  • La facturación fraudulenta se concentra en dos cadenas de producción principales: la electrónica y la automoción.
  • Costa Rica y México cuentan con un volumen elevado de salidas de FFI debido a la participación de ambos países en cadenas de producción globales: semiconductores, maquinaria electrónica y automóviles.

 

El papel del sector público en la reducción de los FFI

Estudios como este organizado por la CEPAL y otros, como el del GFI, son importantes herramientas políticas para
identificar los sectores y destinos que generan las mayores salidas de dinero ilícito. Esta información es esencial para diseñar políticas públicas encaminadas a reducir las pérdidas de impuestos causadas por este fenómeno.

Existen tres recomendaciones principales de políticas públicas que los gobiernos podrían adoptar para el frenar el aumento del lavado de dinero mediante operaciones comerciales. El Grupo de acción financiera contra el blanqueo de capitales (GAFI) avala también algunas de estas recomendaciones[5].

  1. Programas de formación para las autoridades competentes: Los países deben ofrecer programas específicos para formar a todas las autoridades que se ocupan del lavado de dinero mediante operaciones comerciales. Esto incluiría a instituciones aduaneras y policiales, unidades de inteligencia financiera, autoridades tributarias y judiciales, y supervisores bancarios. Estos programas mejorarían sus habilidades de recolección y uso de datos para identificar e investigar este tipo de casos. En países que cuenten con presupuestos reducidos para formación, los organismos multilaterales podrían proporcionar apoyo técnico. De
    manera ideal, estos programas incluirían la participación de especialistas extranjeros, así como el uso de nuevas tecnologías que ayuden a identificar e investigar casos.
  2. Programas de concienciación para el sector privado: Existe todavía una concienciación y conocimiento limitados sobre la magnitud del problema en la región. Los países pueden incluir más información sobre este asunto en sus presentaciones, talleres y seminarios. Es importante que los funcionarios del gobierno hablen sobre la vulnerabilidad de las finanzas comerciales ante este tipo de abusos, el impacto en el desarrollo económico causado por la reducción de riesgos y cómo el sector privado tiene un papel que desempeñar.
  3. Exigir a las instituciones financieras que incluyan el lavado de dinero mediante operaciones comerciales en sus programas de formación interna: No solo incluir este asunto en su formación interna, sino también crear mecanismos para recibir comentarios del sector privado en sus desafíos en este frente con ejemplos sobre cómo han manejado los casos de finanzas comerciales.

 

El papel de su empresa en la reducción de los FFI

El sector privado, principalmente las instituciones financieras, tiene un papel vital en la detección de lavado de dinero mediante operaciones comerciales. Como tal, la comunidad empresarial tiene que evaluar la eficacia con la que puede identificar los riesgos asociados a las actividades de finanzas comerciales, así como la pertinencia de los mecanismos para luchar contra ellos.

La comprensión de cómo circulan los FFI en América Latina y el Caribe es esencial para las empresas involucradas en actividades financieras o comerciales. Cada vez más empresas en esta línea de trabajo necesitan inteligencia y herramientas de confianza para completar los controles con la diligencia debida y, así, reducir los FFI.

Las finanzas comerciales han dependido tradicionalmente de procesos manuales, pero la necesidad de satisfacer niveles más altos de conformidad y servicio al cliente de un modo operativamente efectivo ha alentado una rápida automatización. Los procesos de comprobación automáticos son ahora una importante prioridad para bancos y empresas. El lavado de dinero basado en operaciones comerciales es un fenómeno complejo que solo se puede evitar aplicando prácticas ejemplares, identificando bienes de alto riesgo y sabiendo cómo identificar los indicadores de «alerta».

Con Accuity, podrá llevar a cabo todas sus verificaciones de conformidad en un solo lugar. Esta comprobación incluye barcos, puertos y mercancías de doble uso, así como las empresas y bancos involucrados en una transacción comercial. Las empresas pueden reducir de manera significativa el tiempo necesario para evaluar una transacción, al mismo tiempo que se garantiza que está cumpliendo con las regulaciones necesarias.

 

¿Cómo puede ayudar Accuity?

La debida diligencia y las evaluaciones de riesgos bien realizadas siguen siendo esenciales para proteger a las empresas e instituciones financieras. Identificar estos riesgos es complejo y requiere experiencia considerable. El uso de datos masivos y análisis se han convertido en la solución más confiable para detectar los riesgos con precisión.

Los titulares han aumentado la percepción del riesgo y las empresas se están centrando en realizar una diligencia debida adecuada y llevar a cabo actividades de investigación.

Online Compliance es una herramienta en línea fácil de usar y puede ser un instrumento valioso para que su empresa cuente con información precisa y completa de sanciones, personas políticamente expuestas (PEP), medios de comunicación adversos y datos de aplicación de la ley en una sola fuente.

 

Autor: Carolina Lessa, Directora de asuntos gubernamentales para América Latina del grupo RELX